AMORES DEL OTRO MUNDO
Mi querido tío Álvaro, hermano menor de mi padre, su hermanito , como él le decía, murió domingo en la madrugada, su último suspiro, su último pensamiento y su última mirada de amor infinito, estoy segura, fue para Nohelia, el amor de su vida, su esposa por casi 56 años. Mi tío la amó desde el primer día en que la vio y no dejó de hacerlo hasta que cerró sus ojos para siempre en este mundo. Mi tío se derretía de amor por su mona, y ella bien que le correspondía. Siempre observaba, cuando los visitábamos, como la seguía con la mirada cuando ella iba hacia la cocina a traernos café y como se iluminaban sus ojos, y disimulaba una sonrisa, al verla aparecer de nuevo. Hoy, cuando las rupturas, los desencuentros, los fracasos, las deslealtades o las intolerancias predominan en las relaciones interpersonales, un amor como el de mis tíos se me antoja DEL OTRO MUNDO En los últimos meses la salud de mi tío se fue deteriorando, llegó a pasar hasta ...