BOLIVAR vs LLORENTE
Resulta que me he vuelto una llorona. Las penas, los desengaños, el despecho o las traiciones aún no me sacan lágrimas, pero ciertas situaciones sí. El domingo 7 de agosto de 2022, cuando la imagen de los soldados de la Guardia Presidencial, vestidos a la usanza de hace 200 años, transportaban en perfecta armonía La Espada de Bolivar, un estremecimiento me recorrió la piel y las lágrimas, de forma incontrolable, llenaron mis ojos. Unos días después no encuentro explicación a esta reacción de mi cuerpo, pues minutos antes, de ese 7 de agosto , frente a la primera orden de Petro: “Solicito a la Casa Militar traer La Espada de Bolívar” una sonrisa espontánea se me dibujó en los labios. Trabajar en televisión no es sencillo, es apasionante, pero demandante al mismo tiempo, pues por sencilla que sea una actividad, requiere la movilización de una cantidad de recursos de los que a veces, como televidentes, no somos conscientes. La imagen del traslado de La E...