INTENTEMOS SER HUMANOS
Desde que soy consciente de mi memoria, las deportaciones de colombianos siempre estaban presentes en mi cotidianidad, amigos y familiares eran expulsados, siempre de Estados Unidos y llegaban en las condiciones que hoy a todos escandalizan : esposados de pies y manos, días después de pasar en calabozos esperando a fletar, con más colombianos ilegales, un vuelo completo. Ahí llegaba de todo : exconvictos, personas buenas que no pudieron legalizar su situación, hombres adultos, mujeres jóvenes, niñ@s. Por supuesto que esa condición es ¡inhmumana! Un trato de quinta para personas que, en la generalidad, sólo buscaban una vida mejor, una vida que Colombia no ofrecía, ni ofrece. Gustavo Petro, el de la Colombia humana , decidió darle humanidad a esas deportaciones, sólo que, como nos tiene acostumbrados, se le ocurrió ser humano, sin planificación y sin previo aviso. Sabiendo de la llegada de sus compatriotas con la debida anticipación, debió decir : “ Esp...