LAS LAGRIMAS DE UN MOTOTAXISTA
Junio 12 de 2020
En Ituango, pasa de todo, Ituango
es Colombia a escala miniatura, allí su población ha debido padecer paramilitares, guerrilla, delincuencia común,
bandas criminales, ausencia del estado o presencia de éste sólo representada en
fuerza militar.
Y como Ituango es nuestro bello
país a escala, también se encuentra la gente más laboriosa, tranquila, resiliente,
trabajadora, entusiasta, hospitalaria, generosa y esperanzada en que en un futuro, no saben si cercano o lejano,
podrán vivir en paz.
Su geografía, ideal para la
agricultura, también ha sido propicia para que los grupos mencionados puedan
camuflarse, establecer corredores, tener campamentos, evadir controles y
sembrar temores.
Ituango está en el norte de
Antioquia y gracias al Proyecto
Hidroeléctrico hoy tienen su vía pavimentada, entonces ya se puede llegar en
menos de cinco horas, antes eran 9, 10, 11 y hasta 24, si el carro quedaba
atascado y había que esperar maquinaria del municipio para solucionar el
asunto.
Volvimos de nuevo a esta
localidad para registrar la entrega de viviendas que un grupo de entidades
entregaron a 12 familias clasificadas como vulnerables. Todas estaban entre
felices e incrédulas, tantos dolores juntos les hacía desconfiar de lo bueno, de
lo bonito, de lo digno.
Me llamó la atención Chepe* y su
linda familia, compuesta por su esposa, el hijo de ésta y la hija de él,
amorosos entre ellos y vestidos de domingo : camisa y zapatillas ellos, vestido
y tacones ellas. Brincaron de emoción cuando por sorteo les asignaron un
apartamento en el piso 2, su esposa lo quería en el primero y los niños en el
tercero, y como la vida es así, la vida o el alcalde o la suerte de las balotas
les otorgó el de la mitad, entonces…¡Todos felices!
Pero no pude evitar que mis ojos
se encharcaran, cuando les dieron las
llaves y entraron al que sería de ahora en adelante su hogar.
Chepe* saltaba
como lo hicimos de niños cuando nos dieron nuestra primera cicla o patines o
como cuando nos dijeron que conoceríamos el mar, su esposa no paraba de aplaudir y comenzó a llorar y
los chicos recorrieron la nueva casa haciendo un asombroso inventario: “ ¡ Tiene
sala y comedor separados ! ¡La cocina es inmensa! ¡ Tenemos habitación para
nosotros! Jumm que balcón tan ancho”!
Fue difícil lograr que Chepe* me
diera una entrevista para mis videos, estaba muy ocupado dando gracias a Dios
por ese regalo. Pude centrarlo, pero no pude evitar que llorara mientras me
decía que se le hacía realidad su sueño, que trabajaba como mototaxista y con
ese ingreso pensar en una casa propia para su familia, “ era una fantasía”. Desde ese día otras 11
familias como la de Chepe* tienen mejor calidad de vida, dignidad y la
seguridad que da un techo a nosotros los colombianos.
“ A nadie le faltaba, porque a
nadie le sobraba” así dicen los escritores que vivían los primeros cristianos,
no hay claridad histórica del momento nefasto es que este principio se perdió.
Está demostrado que la confluencia de voluntades es más fuerte y genera mejores
resultados que las uniones económicas. Es seguro que en Colombia habría más
equidad, dignidad y seguridad, si, con
alguna frecuencia, las voluntades se
dieran cita.
* nombre ficticio
En fragmentos de realidades se palpan las pequeñas o grandes alegrías de familias que con la unión de voluntades pueden hacer mas agradables sus vidas.
ResponderEliminarQue bonito registro de la alegría.
Qué refrescante es encontrar historias cómo esta que, pese al dolor y el sufrimiento de miles de familias humildes y campesinas de nuestro pais, producto de la
ResponderEliminarmaldita violencia, la cronista de marras logra capturar y contagiar al lector, de manera vívida las emociones y sentimientos de sus personajes, que termina uno inmerso en su narración hasta el punto de arrancar lágrimas y sentimientos de alegría al ver ejemplos de gratitud y bondad ante la vida. Sandra tiene el prodigio de retratar las tragedias y las venturas de estos admirables seres, con la envidiable virtud de ponerle color a la alegría, y eso nos llena de esperanza de tener un país mejor!! Sandra, gracias por sus relatos, son necesarios para saber que la Colombia que conocemos tiene otra rica en sentimientos de nobleza, de trabajo honesto y arduo y de gratitud. !!
Sencillo, bien escrito y con profundidad, hacía mucho tiempo no perdía la noción del tiempo leyendo como cuando estaba más pequeña, gracias por estos relatos.. me han encantado
ResponderEliminarMil gracias, por este comentario. Que bueno que lo disfrutes
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