HISTORIA DE UNOS BICEPS

 

Septiembre 14 y 15 de 2020

 



Peque es un municipio sabrosito, me dijo un primo en  una oportunidad, y la verdad es que sí, es plano, bien trazado, limpio y en las últimos años se percibe la inversión, pero…..llegar es poco menos que una tortura, después de ese viaje el cuerpo se siente como molido, como golpeado, como apaleado.

A Peque he ido en varias oportunidades, gracias a mi encantador trabajo, sólo que en la última y por razones de la Pandemia, debimos viajar en una camioneta tipo van, que es más bajita, había llovido mucho y se pegó en varios puntos de la carretera, que se ha vuelto más bien una trocha y que dicho sea de paso, se construyó gracias a los esfuerzos de  un aguerrido político oriundo de esta localidad , que se preocupó por darle vía a este municipio, empeñó tanto sus esfuerzos en ello  que procuró además que pasara por sus predios. Con otro trazado, y desde el municipio de Buriticá,  Peque estaría más cerca.

Íbamos  a la verdadera capital de la montaña, como reza el lema de este municipio,  a registrar la entrega de viviendas a un grupo de familias,  un esfuerzo de la administración municipal y la empresa de servicios públicos que construye el proyecto hidroeléctrico y que logró materializar  el sueño colombiano en  16 familias: tener casita propia. Hermosas las viviendas y felices y emocionados los nuevos  propietarios

Entramos por Uramita siendo las 6 p.m. y hacia las 9 p.m. nos pegamos, después de Juntas de Uramita, corregimiento de Cañasgordas. El carro se atascó, ni para atrás, ni para adelante, ahí en medio de la nada, en un barrizal, con la oscuridad más oscura que de costumbre y cero señal de celular. Mis compañeros de viaje eran Cata, mi editora, Iván mi camarógrafo, el  indiana jones criollo y el musculoso Didier,  fotógrafo.

 

Iván dijo que teníamos que empujar, yo me hice la desentendida, y la tierna catica se bajó con ellos a aplicarse en esa tarea, desconocida para ella  hasta entonces, Didier que con frecuencia exhibe sus bíceps y triceps en los estados de whatsapp se bajó con un ánimo increíble. Yo creí en él, más específicamente en sus bíceps.

Cata se devolvió apenas sus blancos nike se llenaron de barro, Iván y Didier persistieron en  la empujada , pero ni los esfuerzos del primero , ni los bíceps y triceps fotogénicos del segundo  ¡lograron sacarnos!  Yo veía esos bíceps y triceps contraerse y expandirse  sin ningún tipo de resultado.

Y así de la nada, aparecieron un par de lugareños en una moto, que con amabilidad y un “ esto lo sacamos de una, acabamos de empujar un camión” , pusieron manos a la obra, o mejor a la van y en menos de 5 segundos estábamos al otro lado.

Iván y Didier se subieron sudando y llenos de barro. Llegamos a Peque hacia las 10 de la noche, por fortuna encontramos un exquisito lugar para comer, mientras Didier degustaba su patacón mixto, reparé en sus fotogénicos bíceps, adornados además con tatuajes, que sólo le sirven para eso, para  adornarlo y  atraer biceadictas, porque, y gracias a Dios, su fortaleza está en su ojo, sus  fotografías son, sencillamente,  de  exposición.  

 

 

Comentarios

  1. Excelente historia, para no parar de reír, muy bien narrada, línea a línea se hacen imágenes casi tangibles que aumentan la inmersión en la narración

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