¿ Por qué no me dices te amo?
Octubre 17 de 2020
- - ¿ Cómo así? Le
preguntó yo. Te lo digo todo el tiempo, le respondo entre risas
- - No madre, ahora te lo puse en un whatsapp y simplemente me pusiste una carita sonriente. Me responde él muy serio.
C Con sinceridad creí que los te amo para mi hijo ya no eran importantes, pensaba que después de hacerse novio de su adorada y mi apreciada Valentina, esa frase en labios de su madre valía poco. Yo que todo el tiempo me quejo de lo apática de nuestra sociedad, agobiada, doliente y violenta, me estaba comportando de igual modo: indiferente. Me dolió este llamado de atención, me dolió por lo que significa un reclamo de amor, me dolió porque me sentí cicatera, amarrada, egoísta, chichipata, mezquina con el amor, sabiendo que dar afecto, literalmente, no cuesta nada y reporta tan buenos resultados.
Y pasa que he observado con
frecuencia que esa frase pasó a ser cotidiana, minimizada, usada sin consideración:
“amiguisss te amooo”, “compas los amooo”. Hasta hace apenas unos años te amo,
estaba reservada para sentimientos superiores, era como lo máximo que se decía entre
una pareja, es más siempre se distinguía, con grandes disertaciones
filosóficas, entre un te quiero y un te amo. Hay canciones
que dan cuenta de ello. Te quiero era para personas en el plano fraterno,
amigos, amigas, en fin. Te amo estaba reservado para el amor por encima del
aprecio, la admiración, el agrado o la simpatía.
Hoy amigos y amigas, compañeros de trabajo, vecinos, se dicen te amo, sin consideración y hasta sin emoción o con exceso de emoción, más como por efervescencia y calor ¡Hoy las personas en sus relaciones se dicen te amo y al día siguiente se bloquean en el Facebook o el whatsapp!
Antes decir TE AMO, era un asunto
como para toda la vida.
Su reclamo me dejó sin piso, porque me las doy de aterrizada, como sin piso me dejó cuando tenía 7 años y me reclamó que no compartíamos suficiente tiempo, que en días festivos él veía tv en su cuarto y yo en el mío. Desde entonces mejoré en ese sentido y en otros.
Las carencias maternas de mi chiqui han sido muchas, mi trabajo es demandante y mi condición de cabeza de familia me han obligado a un esfuerzo doble, en aras del conocido que no le falté nada. Y puede que en lo material lo que le ha faltado no haya sido esencial, pero en cuestiones afectivas, tiempo, conversaciones o dudas, sí que debe haber pendientes.
Ahí es donde ese reclamo ¿Por qué no me dices te amo? Duele en el alma, duele porque es razonable y porque odio la importancia que ha cobrado la impersonalidad del whatsapp. Valoro las conversaciones personales, cara a cara. Detesto todo el terreno que esta red social ha ganado en nuestras vidas.


Y mi Samuel que es bien afectivo... Pero vos SOS su mundo entero 🥰
ResponderEliminarSi, es hermoso!
EliminarQue buena reflexión Sandra.. Y para ponerla muy en práctica. Un abrazo
ResponderEliminarAsí es Yeinsy. Gracias por tu tiempo
EliminarDejé un comentario ayer y no aparece...
ResponderEliminarQue rabia!!! Vuelve a intentarlo por favor!
Eliminar