LILLY ALAS



 Valdivia, Vereda La Paulina, mayo de 2021


Valdivia, La Paulina, mayo de 2021

Lilly habla con el encanto y la locuacidad de mi gente bella del campo, a quienes tanto y tanto admiro. Su parcela está ubicada en el predio El Pescao, Vereda La Paulina, del municipio de Valdivia en Antioquia.

Ella exhibe con orgullo las escrituras de su finca, y el mapa georreferenciado de la misma, enmarcado y colgado en una de las paredes de su casa, un logro que es de ella y sólo de ella, pues consiguió con su gestión que 70 familias vecinas pudieran ostentar lo mismo que la suya: Ser propietarias.

 

Lilly se apellida Salas, pero me parece que ese apellido no le cuadra, que debería ser ALAS, pues se me antoja que esta mujer blanca como la porcelana, vuela por instrumentos, una expresión paisa que usamos  para hacer alusión a esas personas que apenas si necesitan un conocimiento básico para emprender una misión , que van volando en aras de conseguirlo sin importarles obstáculos, trabas o inconvenientes, es más , para ellos esas cosas es como si no existieran.


Lilly y sus vecinos ocupaban el predio sin contar con un documento que los acreditara como dueños, entonces ella como presidenta, en su momento, de la junta de acción comunal, decidió remediar esta situación, habló con el alcalde de su localidad y él estuvo dispuesto a ceder el predio siempre y cuando pagaran la deuda producto de una hipoteca sobre éste, entonces se fue a conversar, dice ella, con el gerente del banco, quien le dijo que les deshipotecaba siempre y cuando cancelaran la obligación y sus intereses, pero les ofreció un descuento y préstamos a quienes no dispusieran de dinero. Entonces Lilly reunió a sus vecinos y acordaron recoger la suma pactada, aportando cada uno de acuerdo al tamaño de su parcela.

Lilly corrió al banco a dar las buenas noticias y le exigieron sacar el certificado de tradición y libertad del predio, leyéndolo se enteró que sobre éste pesaba una herencia y que, en parte, era propiedad de la empresa de servicios públicos.

Esto entristeció a Lilly, pero no la congeló, tocó la puerta de la empresa de servicios públicos, les explicó su proyecto y sus sueños de sembrar cacao y ésta estuvo de acuerdo en cederles la parte del predio que ostentaba, les prestó además asesoría jurídica y capacitación en Fortalecimiento Comunitario para el Desarrollo Social, así decidieron entonces ejecutar un proyecto que han llamado hermosamente Ruta del chocolate de la vereda La Paulina.

 

Entonces cuando uno comienza el ascenso hacia el predio El Pescao ve los palos de cacao por todas partes, unos ya maduros, otros apenas surgiendo. 

Para felicidad de Lilly, se resolvieron los asuntos también con quienes reclamaban derechos de herencia y un 24 de diciembre logró que en la Alcaldía de su municipio le firmaran y le estregaran las 70 escrituras, la suya y la de sus vecinos. Literalmente para ella, fue el mejor regalo del Niño Dios que ha recibido en su vida.

 

Esta travesía de Lilly, o mejor este vuelo, resumido acá en dos párrafos, le tomó a ella y a sus vecinos, unos tres años. En los que estuvo de oficina en oficina, enfrentando burocracia, desidía y desinterés, pero también colaboración, empatía y ayuda, como en todo. Lilly nunca desistió, por más que intentaron cortarle sus alas o frenarle el impulso, ella, con esa sonrisa que la ilumina todo el tiempo, con esa amabilidad que desarma y con esa bondad que todo lo envuelve, consiguió su objetivo: darles a sus hijos mejores oportunidades futuras.

Escuchando a Lilly, conociendo su ruta, siento como un sacudón. Lilly tuvo suficientes motivos para desistir, pero su querer fue más fuerte.

 

Comentarios

  1. Felicidades mi mona hermosa, Que Dios te siga bendiciendo y te cuide ese corazón tan grande que siempre te ha caracterizado, mujer pujante.

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    1. Gracias. Solo quien cree que puede lograr las cosas lo logra. El universo premio la acción no el pensamiento.

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