Sarita, hermosamente Eco-Biker

 Puerto Nare, Antioquia. 




Creo que la mayor ignorancia que padecemos los colombianos es el desconocimiento de nuestro territorio. En lo particular sueño con viajar al Mediterráneo, a Grecia y allí, a Machu Picchu, y pese a mi dinámica profesión, que me lleva a los rincones más particulares de nuestro país, me cuesta entender que sin ir muy lejos, sin tener que pedir visas y rogar ingresos, lo mejor del mundo lo tenemos a escasos pasos de nuestro lugar de  vivienda.

No conocía Puerto Nare, Antioquia, y me encantó ese pedacito de costa a orillas del hermoso Magdalena. Se llega girando hacia la izquierda después de Doradal, en la vía Medellín-Bogotá, el ingreso es destapado y a lado y lado de la trocha, que para ser justos, no es que esté en muy mal estado, nos encontramos ganado y muchos, muchos machines que extraen petróleo. Fuimos Rodando Caminos y la gente, el clima exuberante, la brisa del río y su bien cuidado malecón, nos hicieron sentir cómodos.

Nos sorprendieron muchas iniciativas que lo hacen algo excepcional, un semillero de robótica, la pesca ejercida de la manera más respetuosa posible y un grupo de ciclistas que se dedican a cuidar su entorno aún virgen, en gran parte de Puerto Nare, se denominan los Eco-Biker, y una de sus integrantes es Sara Agudelo. Sarita, de hermosos ojos azules, con una ternura que parece derramársele   y que provoca recogerla a cucharaditas para distribuirla en frasquitos a personas toscas, nació en Puerto Nare, es estudiante de Ingeniería Administrativa y nos acompañó a conocer La Cristalina, en la vereda Cañoseco.

En sus bicis y con su bello uniforme, los Eco-Bikers recorren distintos sectores, semana tras semana, recogen residuos que dejan los turistas y distribuyen avisos invitando a los visitantes a no dejar rastro de su disfrute.  Es la manera como estas nuevas generaciones hacen algo por este planeta herido, que en gran parte les hemos dejado nosotros, los más grandecitos.

La labor de Sarita y sus compañeros Eco-Bikers, la de sus coterráneos que sueñan con ser los futuros científicos de la robótica en Colombia  y la  de los pescadores artesanales, que respetan todas las vidas del enigmático Magdalena,  hacen que uno, necesariamente, piense que todo lo que dice William Ospina en Lo que se gesta en Colombia, cobre sentido : “ El país admirable que nos espera no nacerá sin nuestro esfuerzo, no dialogará con el planeta sin nuestro concurso, sólo verá la luz por nuestros ojos. Somos ese país, y cada idea nuestra lo hará más lúcido”

Con su trabajo, los Eco-Bikers hacen más lúcido, más amable, más vivible este país.



Comentarios

  1. Respuestas
    1. En estos días (años) de zozobra, en uno de los países más biodiversos, da gusto encontrar aquí y allá luces de esperanza, espíritus iluminados que realmente aportan algo al planeta. Todo aporte es valioso, incluso tener la disciplina de no dejar desechos en la naturaleza ya es un gran aporte, aún más loable es el aporte de quienes desinteresadamente recogen la basura de los inconscientes.
      También es un aporte a un mejor mundo, crónicas como esta.

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    2. ¡Así es! Iniciativas que dejan huella porque borran malas huellas. Gracias por tu tiempo

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  2. Gracias Sandra por introducirnos de una forma tan amable y sugerente en cada una de tus crónicas a los mundos posibles de nuestra hermosa tierra, valorando las acciones de compatriotas no visibles en los medios tradicionales.

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