¡CUCHITA HP!
En Colombia si su familia está
implicada en narcotráfico o en un homicidio no se preocupe, le pueden nombrar,
sin problemas, presidenta de la Cámara de Representantes, y si además copia una
tesis para hacerse a un título de posgrado, no hay problema, tampoco le pasará
nada. Si alguien se roba la plata de unos contratos para lograr conectividad en
escuelas rurales, no le pasará nada, si en lugar de proteína de cerdo o de res, una
empresa usa carne de burro viejo a caballo enfermo para los refrigerios
escolares, tampoco le pasará nada, o si decide no ponerse en esas lidias y
mejor robarse toda la plata, tranqui, nada le pasa. Tampoco le pasará nada si
ordena una masacre de campesinos y menos si les pone uniformes camuflados a
unos jóvenes ingenuos, los mata y los hace pasar por guerrilleros, nada, nada
pasará, si acaso unas condenas mínimas y, eso sí, a los menos implicados.
Entonces como ahora la única defensa que nos queda es el humor y el sarcasmo, la creatividad ilimitada del colombiano vuelve verbos lo que antes eran sustanciales apellidos, para así nombrar lo innombrable, por ejemplo: Abudinear, para señalar a aquellas personas que roban a los pobres, desconectados y desvalidos, Jennifear, para quienes copien descaradamente y sin dar créditos y, pronto, mi querida y muy respetada Real Academia de la Lengua Española, deberá reunirse para decidir si incluye los siguientes : Maciar que significará hacer jugaditas trampositas, Valenciar para designar a aquellos y aquellas que gritan alocadamente, Uribear para quienes tienen dos clases de experticias: montar muy bien a caballo y evadir con mejor habilidad a la justicia.
Pero, pero, pero… si usted
defiende un bosque para que no sea arrasado, ahí sí lo
matan, si decide liderar la construcción de una vía para sacar sus productos agrícolas , lo matan, si
defiende un río para que no sea contaminado, lo pueden matar, si abandera una causa para proteger su tierra
y la de otros, lo matan, si no se detiene a tiempo en un retén militar, le
disparan también, por quitarle un celular
o una moto, lo pueden matar y si de pronto decide dejar a su pareja por
maltratador o maltratadora, también puede ser víctima de un asesinato,
o, en el mejor de los casos, le tiran ácido para quemarle el rostro. Y si por
casualidad a alguien se le ocurre que usted le chocó su carro, sin haber
evidencia, su vida corre peligro.
Lo otro que es importante aclarar, antes de continuar con este relato es que, en mi ciudad, Medellín, el término cucha es utilizado por ciertos chic@s para referirse a sus madres, y cuchita es sinónimo de persona muy, pero muy adulta, es como la mamá de la cucha.
Me ocurrió así, tal cual lo describo aquí: venía por el centro de Envigado, bajando a coger la avenida El Poblado, de pronto un camión se detuvo en frente de mí y puso las estacionarias, es una vía de tres carriles y yo iba por la izquierda. Conduzco bastante despacio, así que frené, puse la direccional derecha, había mucha congestión, salí despacio cuando calculé la distancia prudente y seguí mi camino por el carril del medio, a los pocos segundos un carro rojo se me atravesó por completo y quien lo conducía comenzó a insultarme:
Puse las estacionarias, apagué mi carrito y me bajé para apreciar el supuesto choque, porque la verdad yo no sentí que le hubiera pegado a nadie, el gordo que se bajó del carro insultándome, lo seguía haciendo:
- - Vieja hp.. malpa.. gono..
Yo, con la serenidad que me
caracteriza, sólo le dije que me mostrara el golpe, porque yo no lo había
sentido, revisé mi carro y comprobé que no tenía nada que diera cuenta de una
colisión. Mi carro, cuyas latas son del mismo material con el que se
fabrican los tarros de galletas, era imposible que estuviera en perfectas
condiciones de haber golpeado a otro.
El gordo insistía en lo mismo y con su celular alumbrada su vehículo buscando el supuesto golpe, no lo encontraba, entonces me dijo que le diera 200 mil pesos, le dije que no, que tranquilo, que llamáramos al Tránsito, que él presentaba su acusación, que ellos tomaban las pruebas y que sí yo resultaba culpable mi seguro le pagaba, entonces sus insultos se aumentaron, comenzó a gritarme más duro:
Y de la nada aparece un muchachito, como de 20 años, con morral en su espalda y me dice:
- - Tranquila madre, aquí tiene un testigo que usted no hizo nada. Y dirigiéndose al gordo le dice:
¿Cuchita? Me pregunté yo,
para mi interior por supuesto. Y ambos se comenzaron a golpear, el gordo y mi defensor.
Temblando más que gelatina descongelada me subí a mi carrito y no tengo la más mínima consciencia del camino recorrido hasta mi apartamento. Llegué, abrí la nevera y vi en el fondo una botella de vino cuyo rosado líquido estaba por la mitad, la destapé, y así, a pico de botella, me bogué su contenido, me senté en la sala y comencé a llorar, como sí tuviera 3 años.
Qué experiencia tan pavorosa la que atravesaste Sandra!! Sé de tu aplomo y serenidad y en eso, no cabe duda, ha jugado a tu favor, no solo en situaciones como esas sino en muchas otras que has vivido. Me sentí muy conmovido leyendo tu relato. Noticias dolorosas son las que inundan nuestro diario vivir; de lo que sucede en nuestro país masoquista, en donde reina el cinismo y la impunidad, y en dónde da lo mismo ser " señor o un ladrón", " un burro o un profesor", en un país donde se esfumó la ética y los valores ciudadanos. La trampa, la " avionada" es el común denominador de este país podrido de infamias! Gracias a Dios se te apareció un angelito, de esos que aparecen con carita morada en los emoticones de WhatsApp, un monzalbete " malo" pero con algo de ética delincuencial, para impedir que un bravucón se pudiera aprovechar tan descaradamente de una mujer indefensa y " entrada en años" jajajaa....no te preocupes que estos púberes nos ven así...lo importante es que tenemos el alma joven y con mucha lucidez mental. Me sorprende de ti, es el cómo conviertes tan fácilmente una tragedia en una comedia! Le metes todos los ingredientes de la buena literatura a tus escritos, enganchas desde el principio y adobas tu relato con drama, suspenso y rematas con fino humor!! Arrancas la sonrisa hasta a el más gruñón y amargado que pueda leer tus crónicas y relatos. Yo morí de la risa con ese remate a tu escrito.. jajajaa Me alegra saber que, pese a esa experiencia tan traumática, tengas el tiempo, la serenidad para deleitarnos con tus escritos, unos de profunda reflexión que remueven consciencias y otros de fina picaresca que nos dicen que no todo está perdido. Un abrazo!!
ResponderEliminarSí, no es sencillo afrontar situaciones como esta, pero como lo digo a los colombianos no nos resta sino ponerle humor a la tragedia, a la vida salvaje que nos hemos ido fabricando entre todos. Gracias por tu tiempo y tus extendidas opiniones. Un abrazo!
EliminarTípicas manifestaciones del subdesarrollo moral y cultural de un país, son la corrupción, la violencia, la vulgaridad, el oportunismo y la falta de tacto. Todas reflejadas ágil y objetivamente en esta historia.
ResponderEliminarDesafortunadamente es un círculo vicioso difícil de romper, sobre todo porque la educación ha sido uno de los rubros más descuidados en nuestro bello país. A falta de ella, se esgrimen armas en vez de argumentos, se amenaza por la incapacidad de conciliar y se grita por incapacidad de dialogar.
Qué impotencia tener que soportar a un matón que trata de robarte abiertamente sin otro argumento que su matonería y ordinariez, y qué tal el "héroe salvador", quien en vez de preguntarte si estás bien y si puedes continuar tu camino sin problemas te trata de vieja y te insta a largarte en los términos menos elegantes posibles. Debería ser un mantoncito de barrio de, para quienes las personas que pasamos de 40 ya somos ancianos decrépitos y no porque tú los aparentes, mujer bien dotada intelectualmente y no menos bendecida en lo físico, dueña además de una simpatía natural y una sonrisa arrobadora.
Como todo lo que nos ocurre sin merecernoslo, sin buscarlo y absolutamente fuera de la ley y las costumbres cultas, olvídalo. Ya nos regalaste una historia digna de sumarla al anecdotario para turistas intergalácticos y para ciudadanos desprevenidos que quizás, gracias a tu experiencia, podamos reaccionar más acertivamente en situaciones similares.
Eyyy que delicia leer lo que piensas de lo que escribo. Tus opiniones son bien valiosas, porque conoces lo mejor y lo peor de dos mundos : América y Europa. Gracias por tanta generosidad. Un abracito!
EliminarTípicas manifestaciones del subdesarrollo moral y cultural de un país, son la corrupción, la violencia, la vulgaridad, el oportunismo y la falta de tacto. Todas reflejadas ágil y objetivamente en esta historia.
ResponderEliminarDesafortunadamente es un círculo vicioso difícil de romper, sobre todo porque la educación ha sido uno de los rubros más descuidados en nuestro bello país. A falta de ella, se esgrimen armas en vez de argumentos, se amenaza por la incapacidad de conciliar y se grita por incapacidad de dialogar.
Qué impotencia tener que soportar a un matón que trata de robarte abiertamente sin otro argumento que su matonería y ordinariez, y qué tal el "héroe salvador", quien en vez de preguntarte si estás bien y si puedes continuar tu camino sin problemas te trata de vieja y te insta a largarte en los términos menos elegantes posibles. Debería ser un mantoncito de barrio de, para quienes las personas que pasamos de 40 ya somos ancianos decrépitos y no porque tú los aparentes, mujer bien dotada intelectualmente y no menos bendecida en lo físico, dueña además de una simpatía natural y una sonrisa arrobadora.
Como todo lo que nos ocurre sin merecernoslo, sin buscarlo y absolutamente fuera de la ley y las costumbres cultas, olvídalo. Ya nos regalaste una historia digna de sumarla al anecdotario para turistas intergalácticos y para ciudadanos desprevenidos que quizás, gracias a tu experiencia, podamos reaccionar más acertivamente en situaciones similares. Gracias por tu tenacidad.
Querida hermanita que lastima que hayas tenido que vivir está experiencia tan traumática, realmente eres una valiente. Dios te bendice siempre. De todas formas me encanta tu manera de ver la vida y tus escritos nos dan mucho aliento a pesar de la cruda realidad
ResponderEliminarMil y mil gracias por tu tiempo y por las voces de aliento. Antes no nos pasa nada en medio de esta ciudad compleja. Un abracito!
EliminarMalditos desgraciados que se aprovechan de las mujeres solas. Menos mal te plantaste como un sardina altiva y soberbia cual Diosa pagana y eso los desalentó. Escribes delicioso Sandra y ansioso espero próximas entradas de tu mágica pluma. Gracias por compartir esta vida colombiana que nos tocó
ResponderEliminarOswaldo!!!! Que bueno que disfrutes lo que escribo. Gran motivación para mi. Un abrazo!!
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