CLAU PRIMAVERAL
Dicen, con sabiduría, que las
pasiones nos definen, y a mi profe
Claudia la define su profesión, que al mismo tiempo es su vocación, su
pasatiempo favorito y de remate a lo que dedica todos sus días y la mayor parte
de sus horas: la lectura, los libros, las palabras, las historias, los
personajes, los contextos de éstos, la biografía de los autores, sus
motivaciones y las angustias de sus almas,
en otras palabras, ese océano infinito, maravilloso y excitante que es la
LITERATURA.
Pero lo más bello de mi profe Clau, que tiene por profesión la de Promotora de Lectura, es su generosidad, comparte con todos sus amplios conocimientos, en ellos ha dedicado un capítulo especial a las mujeres. Porque ella cree que, si leer es un deseo de avidez y necesidad intelectual, escribir es un acto de valentía, de liberación, de desafío, no sólo para aquellas mujeres que nos antecedieron en sus luchas, sino aún hoy, pues nuestra realidad sigue siendo particularmente injusta con las escritoras.
Yo tengo una teoría, que suelo comprobar una y otra vez, y es que la belleza interior se refleja en el exterior, y mi profe Clau es preciosa, tanto intelecto le ha dado un toque de coquetería y sensualidad que se evidencian en su forma de expresarse, de sonreír, de motivar a la lectura, de seducir con sus historias, con tanto que tiene para contar y transmitir, a través de su dulce voz, su inteligencia es sumamente atractiva. En su muy negra cabellera se destaca un irruptivo mechón verde, que habla de su suave y sutil rebeldía, no usa maquillaje, sólo un labial absolutamente rojo, que ilumina su rostro, lleva, en la generalidad, faldas de flores y colores diversos , a veces tennis y a veces botas, es, sin duda, una chica hermosamente alternativa de pies a cabeza.
Asisto, desde hace dos años, a un taller que ella ha diseñado y que denominó Escritura creativa para mujeres, cada semana nos habla de una autora, y cada semana nos reta con un ejercicio de escritura. Me sorprende su destreza para conducir un grupo tan diverso en edades y profesiones, en genios y egos, en timideces y necesidades de figuración, en miedos y posiciones intransigentes. Ella toma todo esto y lo traduce en un diálogo enriquecedor, aportante, de confianza, de seguridad. Mi profe no nos cuestiona, aunque ella suele cuestionarlo todo, tiene esa capacidad de discernimiento que sólo da la sabiduría y la humildad que brinda el conocimiento, porque mientras más se sabe, más consciente se es, de todo lo que falta por aprender.
Clau primaveral va más allá de lo que ella ha asumido como su misión: la promoción de la lectura, y sale de la biblioteca a cazar lectores, a quienes atrapa en su fina red de palabras y que, sin duda, no pueden resistirse a sus encantos, va por diversos lugares de su municipio entregando libros, hablándoles de ellos a quienes se le acercan, descifrando qué le podría interesar a cada uno y seduciéndolos para que comiencen a hacer de la lectura parte de sus cotidianidades.
Sólo por cultura general les cuento que el promedio anual de lectura en Francia y en Canadá es de 17 libros, o sea , sus habitantes leen 17 libros al año, en Estados Unidos leen 12, en España 9, en Portugal 8, en Estonia 6, en Chile 5 y en Colombia 1.9, es decir, aquí leemos menos de 2 libros al año. Esto explica muchas cosas.
En un país como el nuestro, sin formación para la lectura, la misión de Clau Primaveral se convierte en una proeza, en una batalla contra la ignorancia, pero sobre todo es SOLIDARIDAD. Sacarnos de la oscuridad y llevarnos por la senda de la luz que brinda el conocimiento, es un verdadero compromiso de paz, de construcción de país, de brindar nuevas y mejores oportunidades, de abrirnos los ojos a otros mundos, de aprender que la soledad, el cansancio o la tristeza se pueden resolver mejor leyendo una buena novela. Porque, por ejemplo, y entre muchas otras situaciones, un libro puede alejar a un niño o a un joven de una situación de conflicto y motivarlos hacia otras formas de enfrentar la vida.
Quien adquiere el hábito de la lectura éste le acompañará hasta el
fin de sus días. Esto mi profe Clau lo vive, promueve, cultiva y cautiva con
maestría.



Como siempre, dejando el alma en cada escrito.
ResponderEliminarLilly! Qué gusto saber de ti y saber que aún me lees! Un abracito y mil gracias!!!
ResponderEliminarMaravillosa, tanto la escritora como la protagonista, ambas mujeres increibles que combaten la ignorancia a fuerza de pluma y labia desde diferentes rubros, eres una tesa mami, no me canso de decirlo.
ResponderEliminarGracias mi amor. Es muy lindo ser reconocido en cosas que parecieran insignificantes.
EliminarGracias Clau, con tu lúdica enseñanza y tu maravillosa sonrisa que atrapa haz logrado que en cada taller, cada una de tus alumnas aprendan no solo a motivarse a leer sino a dejar como legado su propio libro y a despertar el amor, la generosidad el entendimiento y la camaradería por el sexo femenino, mi respeto y admiración por ti.
ResponderEliminarSiii, toda nuestra admiración! Gracias por el comentario
ResponderEliminarQué labor más bella, la de la gente que siembra.
ResponderEliminar¡Sembrar conocimientos! ¿Cómo te parece? Todo un acto de valentía y solidaridad
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