EL REAL ORO DEL BAJO CAUCA
En Colombia cuando se menciona Bajo Cauca antioqueño llegan a la memoria, en la generalidad, imágenes de violencia extrema: buses y camiones incendiados, vías bloqueadas, masacres, desplazamiento, secuestro, conflicto entre la minería ilegal, legal y ancestral, devastación forestal, pobreza y carencia de servicios básicos: agua potable, educación, vivienda o salud digna…la lista se hace extensa.
Esta subregión del Departamento
de Antioquia está conformada por seis
municipios ricos todos en recursos naturales y mineros : Tarazá, Caucasia,
Nechí, El Bagre, Zaragoza y Cáceres, éstos dos últimos, por su riqueza aurífera, hacen parte de las poblaciones más antiguas del país, pues allí se dieron los primeros asentamientos
españoles para la extracción de oro,
marcando un destino que más de cinco siglos después tenemos que lamentar.
En el Bajo Cauca antioqueño, de los aproximadamente 300 mil habitantes, en sus 6 municipios, 78 mil padecen pobreza extrema y unos 64 mil tienen inseguridad alimentaria. ( Folu Colombia : Coalición para la alimentación y el uso del suelo)
Esta subregión no escapa a la privilegiada condición de estar bañada por el río Cauca, el oro, que se ha llevado toda la atención y es, en gran medida, el culpable de sus males, resultaría un actor de quinta si se le diera el verdadero valor a su gran riqueza: las tierras. Este es un vasto territorio de unos 8 mil 400 kilómetros cuadrados, próspero y prolífico en todos los sentidos, las grandes y hermosas extensiones de montañas y montañas son aptas para el cultivo de arroz, yuca, cacao maderas y para el desarrollo de actividades pecuarias, acuícolas y apícolas.
El sector apícola ha tomado fuerza en la actualidad, la miel, el bellísimo y saludable producto de las abejas, de ese color dorado que compite con el del oro, es hoy el sustento de cientos de familias que se han asociado en organizaciones productoras y comercializadoras del dulce fluido en su estado más puro, y han innovado con derivados en la cadena de alimentos como galletas, panelitas, donas o merengues y con productos de aseo personal como cremas, champús y jabones. Doy fe de los beneficios de éstos últimos, me compré algunos en un mercado campesino de Cáceres y desde entonces mi piel y cabello han lucido más luminosos.
Una de estas asociaciones es la de Vilma Luz Martínez, una hermosa, inteligente y creativa campesina del Corregimiento Piamonte de Cáceres, que junto a otras 10 mujeres fundaron una asociación que hoy les permite aportar al sustento de sus hogares, algunos de sus hijos van a la Universidad gracias al trabajo de ellas, ese es uno de los muchos orgullos que les genera ser emprendedoras y que las motiva en su objetivo actual : convertirse en empresarias.
Y a mí se me ocurre pensar que ese zumbido, el de las abejas, es un llamado a la acción, una expresión de auxilio en medio de una subregión que puede desaparecer víctima de los conflictos de los tantos actores armados que se disputan las extorsiones producto de la minería ilegal y el cultivo de la coca,
Hoy hablo específicamente de la miel, pero hay otras actividades que han ido ganado terreno, especialmente entre asociaciones de jóvenes que no desean abandonar sus territorios y le apuestan a su sustento económico mediante la transformación de la leche en productos como yogures y kumis de diferentes sabores , el engorde de pollos criollos o la innovación de embutidos con pescado. Yo espero que, con el impulso de organismos no gubernamentales activos en la región, la presencia efectiva del Estado y el apoyo de la empresa privada, pronto veamos en los mercados de las grandes ciudades, por ejemplo, chorizos, butifarras y salchichón de tilapia o bocachico.
Esas asociaciones campesinas hoy no quieren saber de conflictos, sólo desean hacer del Bajo Cauca antioqueño una subregión pacífica, productiva, equitativa y con oportunidades económicas que les permitan superar sus legendarias carencias.
Pero el camino es cuesta arriba y
lleno de obstáculos, pues además de capacitarse, producir, innovar y buscar la comercialización de sus emprendimientos , deben enfrentar amenazas, chantajes y
ataques a su precarias infraestructuras por parte de los grupos ilegales, que
ven en ellos una amenaza a sus afincados, enraizados y enquistados negocios de
las rentas producto de la ilegalidad.
Mi idealismo raya, a veces, con la ingenuidad y mi esperanza con la fantasía, aun así me atrevo a soñar con una Ruta de la Miel, así como existe una de La Leche en la subregión Norte de Antioquia o la de los Embalses y los Páramos en la del Oriente, por mencionar sólo las más conocidas.
Esta Ruta, la de la Miel, sería
ideal para promocionar esta subregión, el Bajo Cauca antioqueño, como un
territorio de oportunidades económicas múltiples, jalonando otros
emprendimientos, aprovechando el saber ancestral de la diversidad de sus
habitantes y sembrando opciones de paz en unas localidades víctimas de dos hechos
que compiten en desverguenza: abandono del Estado e indiferencia de la sociedad.
Excelente idea, es más que necesario el desarrollo del campo y está es una buena oportunidad.
ResponderEliminarSiiii, mil gracias por leerme y por entender el sentido de millamado. Un abrazo
EliminarComo siempre querida hermanita además de describir el paisaje en el que te encuentras de una manera tan pintoresca, divertida y realista nos invita a la reflexión y a conectarnos con el lugar y las personas.
ResponderEliminarAyy gracias por describir de esa manera tan linda los sentimientos que te genera leer esta crónica. Un abracito!
EliminarMe le sumo a la ruta de la miel. Hay que cambiar la mirada para disfrutar de la esencia de gente buena y trabajadora
ResponderEliminarBueno ya tengo una persona que apoya mi idea!!! Gracias por tu tiempo. Un abrazo
EliminarSandra, eres virtuosa describiendo y narrando la idiosincrasia de las regiones, prácticamente nos transportas a vivir esa experiencia. Tu propuesta es muy interesante, hay que ponerle ánimo y organizar el tour de la miel . Saludos
ResponderEliminarEsoooo! Vamos sumando entusiatas a esta idea de crear una ruta que posibilite otras miradas, otras vivencias, otras experiencias, una nueva historia.Gracias por tu tiempo
EliminarComo siempre maravillosa, ya extrañabamos tu pluma, llena de cotidianidad y capaz de describir los paisajes más recondítos, mientras nos brindas excelentes reflexiones e ideas tan ganadoras como esta. Por favor no nos dejes tanto tiempo sin el privilegio de leerte.
ResponderEliminarAyy que bonito ese comentario. Gracias a ti por leerme y compartir lo que escribo. Un abracito
EliminarMuy interesante y humana tu crónica. Muy interesante tu propuesta, como aporte a una región
ResponderEliminarMuchas gracias por el tiempo dedicado. Unamoz esfuerzos para darle viabilidad a campesinos que lo merecen. Un abrazo!
EliminarMuy humana y plena de detalles de vida tu crónica. Muy interesante tu propuesta de brindarle una oportunidad de “reinvención” a esta región que con frecuencia ha sido vista como fallida. Como siempre, excelente pluma.
ResponderEliminarGracias. Un comentario generoso y bondadoso. Lo importante es comenzar a mirarnos distinto y destacar los esfuerzos. Un abrazo
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