GULUPERAS POR PASIÓN

 

En principio no entendí muy bien por qué Claudia y Marina en la  medida que me contaban los esfuerzos para consolidar su cultivo de Gulupa, las lágrimas acudían a sus ojos, pero unos minutos después de recorrer el terreno, de escuchar sus esperanzas y de comprobar una vez más el material del que están hechas las campesinas colombianas, entendí y valoré su emoción y me sentí mal por mi indiferencia inicial.

Claudia es muy joven, y muy bella, de hablar pausado, pero de convicciones muy fuertes, Marina es más expresiva, de sonrisa amplia y entusiasta. Marina trabaja para una empresa que en Carolina del Príncipe se encuentra dedicada precisamente al cultivo y la exportación de Gulupa, entonces con el conocimiento adquirido allí, convenció a un grupo de mujeres de participar en una convocatoria de su municipio para emprender proyectos productivos, de una treintena de mujeres, hoy sólo quedan 11 en su organización, entre ellas Claudia que es la líder del cultivo como tal.

Tres entidades se han unido para impulsarlas, su primera cosecha que se recogerá para abril de 2025 ya está vendida en su totalidad a una empresa exportadora, este es el gran aliciente de ese esfuerzo que comienza a las 6 de la mañana y termina hacia las 6 de la tarde, de lunes a lunes y que consiste en sembrar, regar, abonar y cuidar como pequeñas piezas de diamante, los frutos que ya comienzan a crecer. Cuando apareció el primero lloraron y le tomaron fotos, era el inicio de ese sueño que hoy las lleva a planificar en grande.

Aunque no sé por qué aún no se sienten así, a futuro se ven como empresarias,  sacando de la Gulupa otros derivados como dulces, conservas, tortas , refrescos y ofrecer a visitantes un recorrido por el cultivo como parte de una Ruta Turística que se planea desde la administración local. La Gulupa está generando una  cantidad  de empleos dignos y estables en la tierra de nuestro Juanes, la idea es darse a conocer, no sólo por ser la cuna del cantante con fama internacional, sino por la producción y exportación de lo que se conoce como la fruta de la pasión.

Esta fruta, que es como una prima hermana del Maracuyá, se caracteriza por un sabor un poco más dulce, no tan ácido como éste y de color morado en su corteza, tiene una excelente aceptación en países como Bélgica, Reino  Unido, Italia, Cánada y Estados Unidos. Según Procolombia en nuestro país se exporta el 70% de su producción y es la tercera fruta más demandada por fuera de nuestras fronteras nacionales.

Tiene usos gastronómicos (en postres, salsas, ensaladas y jugos, entre otros), cosméticos ( perfumería y cremas faciales y corporales ) y medicinal ( es analgésica y antiinflamatoria, antiespasmódica y ayuda en tratamientos contra el estrés y la tensión arterial), mejor dicho sirve para todo, incluso en la generación de calidad de vida y nuevas oportunidades laborales, y ya bien sabemos que las oportunidades laborales generan otras oportunidades : acceso a la educación, a la vivienda digna, a la salud, en fin.

Es por todo lo anterior que el sueño de Claudia es que su empresa  pueda contribuir a que sus once asociadas tengan prontamente vivienda propia. Tengo toda la certeza que así será.

Soy una convencida de que es en el campo colombiano donde se deben centrar las estrategias de equidad y justicia, los programas sociales, el impulso a las iniciativas de producción agrícola y asociatividad. Ningún campesino abandona su tierra porque quiere, quienes se van siempre lo hacen expulsados por el hambre y la inseguridad que genera la violencia.

Lo más bello de iniciativas como las de Claudia y Marina, es que es adelantada por personas jóvenes, que aprovechan su potencial y conocimientos, cultivados con capacitaciones y disciplina,  para generar dinámicas económicas agrícolas que trascienden fronteras locales y nacionales.

Y eso es todo lo que necesita el campesinado colombiano, apoyo y respeto  a su actividad, y condiciones de paz para poder desarrollarlas como sólo ellos lo saben hacer. Si esto se diera en todas las latitudes colombianas,  nos sorprenderían los resultados.

Comentarios

  1. Este sábado tengo invitados a comer. Mi tradición es recibir a mi gente con un cóctel, esta vez mezclaré un licor peruano llamado Pisco, "Demonio de los Andes" con jugo de gulupa. Me encantó la mezcla. El Pisco y la gulupa hacen una pareja muy armónica que no necesita ningún complemento. Sonará bien "Gulupa Andina"..?

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    1. Hola, preferiría que lo llamaras Gulupa Inca, más preciso y sonoro! Gracias por tu tiempo.Y suerte con tus invitados, creo que puedes patentar el nuevo cóctel

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  2. Tremenda como siempre mami, un relato sumamente conmovedor, con tus palabras logras ponernos en el lugar de Claudia y Marina sintiendo sus emociones y vislumbrando un futuro sembrado en gulupa.

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    1. Asi es, ojalá estas experiencias se replicaran una y otra vez y los apoyos se dieran en todas partes!

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  3. Niña como siempre tus encantadoras historias logran llevarnos hasta el sitio y vivir con los personajes sus magníficas vivencias. Cómo aprendimos la Culpa tiene además de sus múltiples propiedades también diferentes usos y creo que los cócteles será toda una sensación

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  4. Niña yo tuve la culpa, quise decir La Gulupa jaja

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    1. Claro!! Gu-lu-pa, je,je,je. Gracias por leerme y compartir lo que escribo, un ejemplo digno de reproducirse

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  5. Con tú narrativa prodigiosa es fácil contagiarse de la alegría y la pasión que ponen Claudia y Marina en su proyecto productivo. Alguna vez probé el jugo de Gulupa bien frío, y en verdad que es delicioso. Contrasta el empeño y disciplina de estas emprendedoras por salir adelante y las decisiones tomadas en el Congreso, dónde un gran sector de senadores hundieron el artículo que pretendía darle mayor dignidad y reconocimiento a los campesinos que, con su ardua labor, de sol a sol, permiten que tengamos comida en casa. Son unos miserables!!

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    1. Totalmente de acuerdo, el Congreso se empeña en NO FORMALIZAR, el trabajo en campesino, en NO RECONOCERLES, la dignidad de su trabajo, en NO PROPORCIONARLES prestaciones sociales y todo lo que merecen. Sí, son unos miserables, entre tanto ellos sí acceden a muchas garantias y más, desde sus cómodos sofás, deciden por el país DESCONOCIENDO REALIDADES. Toda una tragedia!! Gracias por tu tiempo

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  6. Una gran descripción y plasmación del sueño hecho realidad de personas comunes y a la vez muy especiales, de lo cual dan perfecta cuenta tu texto y tus imágenes.

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    1. Así es, lamentable tantos esfuerzos y que el Congreso colombiano niegue s los campesinos contratos y formalización lsboral

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