¡ AHH VIDA PA´HIFUEMADRE!
Medellín, marzo de
2021
A mí, entre muchas cosas, me gusta bailar y ver bailar, pero de lo primero no sé mucho la verdad…entonces en las últimas semanas hemos aceptado la invitación de Yise, nuestra nueva compañera contable, para asistir a unas clases de baile en un club que tiene nombre de grupo cubano.
Hemos aprendido algo de Salsa, Reggaetón, Bachata, Chachachá y ….Tango, sí señoras y señores, aunque no lo crean fuimos a una clase de Tango ¡ Kata y yo que apenas si logramos dominar el chupaté!
Yise , que baila desde antes de tener uso de razón, coge los pasos de una, el profe se esmeró en mostrar el ritmo argentino como algo sencillo. La dinámica de las clases siempre es la misma: media hora de teoría/práctica en individual y la siguiente en parejas, siempre experimento un corrientazo en el estómago cuando el profe ordena: “armen parejas con el primero o la primera que encuentren”, es justo ahí cuando decido sentarme, para no poner en apuros a desprevenidos caballeros y mejor deleitarme viendo bailar.
A los cinco minutos de estar refrescándome con soda y viendo como las parejas se chocaban entre ellas, llegó Yise, ambas observamos con satisfacción como Kata bailaba, no con los pasos de Tango sino como si se tratara de un vals, con un joven bastante bien parecido, se reían, se devolvían, daban vueltas, que en el Tango no existen, giraban de derecha a izquierda, de la misma manera y en sentido contrario, hablaban y se reían. Yise y yo coincidimos en que Kata no bailaba, literalmente levitaba.
Kata, nos confesó luego, dejó volar su imaginación, vio al joven visitándola en casa, presentándolo a sus padres, paseando por Manrique donde adoran a Gardel, viajando a Argentina, específicamente a Caminito, se vio con dos hijos, el varoncito se llamaría Carlos y la niña Evita.
Así de la nada, el profe de Tango llegó a nuestra mesa y nos preguntó a Yise y a mí que si podía acompañarnos, le dijimos que por supuesto, y comenzó a interrogarnos sobre nuestra compañera, que cómo se llamaba, que qué hacía, que sí íbamos con frecuencia, respondimos a todo. Pensé que seguro Kata ese día había usado un perfume con feromonas activadas, pues parecía ser encantadora para ambos caballeros.
De pronto Kata y su apuesto acompañante decidieron descansar, se dirigieron a nuestra mesa, al llegar éste le toma la mano con cariño y le dice que gracias y que disculpe los pisones, Kata sonríe y dice “ ni me di cuenta”, entonces él le habla a nuestro profe y le dice “ hice este sacrificio por ti, pero por acá no vuelvo”, el profe sonríe, se toman de la mano y se van.
No pudimos contener la risa, ahí
quedaron en el limbo los paseos a Manrique y Argentina, más específicamente a
Caminito y pendiente también quedaron Carlos y Evita…este padre no fue. Ahí es
cuando escucho a Kata decir su frase: “¡Ahh vida pa¨hifuemadre y bien querido
que estaba!” Todavía nos estamos
riendo.
* Ilustración Samuel Gómez : @sagollo_1511 Instagram

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