¡¿EL ESTADO SÍ AYUDA?!





Jardín, corregimiento de Cáceres, Antioquia, abril de 2022

Esa frase del título de mi crónica la escuché de Sayda, mujer emprendedora de un pequeño corregimiento, Jardín,  ubicado en la vía que conduce a Caucasia sobre la troncal principal,  y que pertenece al Municipio de Cáceres. Acostumbrada como estoy a despotricar del Estado colombiano, de su desorden, de sus injusticas e incontables inequidades, esa expresión de Sayda : “ El Estado sí ayuda” me llamó poderosamente la atención.

Sayda tiene la elocuencia propia de las personas del campo, habla con los ojos y con las manos, más que con sus palabras, está feliz, porque junto a 10 vecinas de su Corregimiento, crearon un emprendimiento de gallinas ponedoras y dice que desde que se legalizaron, es decir desde que tienen registro ante la Cámara de Comercio y NIT, su asociación ha contado con el apoyo de una empresa de servicios públicos y del Ministerio de Agricultura.

 

Gracias a esos apoyos, crearon un gran galpón, compraron cuido y algo que me pareció como unas canastas, que están enumeradas, en ellas permanecen las 500 ponedoras y ese orden les permite saber qué gallinas ponen, aquellas que no y cuáles están listas para ser sacrificadas y vendidas.

 

Las cuentas de Sayda y sus emprendedoras vecinas son muy claras, sacan cerca de 500 huevos diarios que son vendidos en supermercados, tiendas y restaurantes de su localidad y de Cáceres, después de comprar insumos, tanto para las gallinas como productos de aseo para mantener el galpón absolutamente impecable, les quedan unos ingresos que distribuyen por partes iguales y les han permitido aportar al sustento de sus familias.

 

Y Sayda enfatiza en el apoyo recibido, no sé si es que estamos tan acostumbrados a recibir poco o nada del Estado, que cualquier cosa que  obtengamos se nos hace una bendición o    se nos volvió cotidiano criticarlo todo, tanto que nos cuesta reconocer que el Estado  sí ayuda, ayuda que se evidencia en emprendimientos como  las gallinas ponedoras de Sayda, que con un empujoncito ha generado nuevas expectativas a un grupo de mujeres, que además se sienten empoderadas, porque reconocen que ahora son gerentes de una empresa, que tienen  capacidad organizativa y que han demostrado a los hombres que las rodean , como me dice ella : “ que si son capaces, que  pueden generar ingresos  y que después de esto, nada les queda grande ”.   Se me antoja que esta última frase es lo realmente importante.

 

Esta mujer, como tantas otras que he conocido me llena de orgullo, pero creo que el asunto no es que el Estado ayude, porque su obligación no es ayudar, salvo en casos puntuales de tragedias o desastres. Consultando en la página del Ministerio de Agricultura colombiano, encontré su misión: ​​​​​​​​​​​​ “Formular, coordinar y evaluar las políticas públicas agropecuarias incluyentes que promuevan el desarrollo competitivo, equitativo y sostenible del sector agrícola, pecuario, pesquero y forestal con criterios de eficiencia, transparencia, innovación, descentralización, concertación y legalidad para mejorar las condiciones de vida de la población rural con enfoque diferencial

 

Así que Sayda y queridos lectores, el Ministerio de Agricultura no ayudó, esta entidad lo que hizo fue poner en práctica parte de su misión y sí lo hiciera con más rigurosidad y eficiencia, tendríamos más calidad de vida entre nuestro campesinado.

Reconozco en Sayda, y en sus asociadas, capacidad para cambiar sus realidades, trascendieron la queja, la crítica y pusieron en marcha aquello de si tengo hambre no me des un pez, enséñame a pescar. En este caso enséñame a crear empresa con  gallinas ponedoras.

Sayda me llama a la reflexión, desde su sencillez y practicidad, desde su posición desprevenida y desprejuiciada, desde su orgullo y empoderamiento como mujer empresaria y desde el logro que más la hace sacar el pecho y estirar su cuello: ser independiente económicamente y haber ayudado a 10 mujeres de su Corregimiento a serlo.  Esta mujer concluye la entrevista  con palabras y  actitud orgullosamente sencillas.

Comentarios

  1. Que maravilla conocer la historia de Sayda y que sea un referente para que muchas otras personas de la región tomen ejemplo. Muchas cosas se pueden emprender y que bien que no nos acostumbremos solo a criticar el Gobierno tiene proyectos muy interesantes que desconocemos.

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  2. Gracias!! Por tu tiempo y ese lindo comentario!

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  3. Cómo siempre un placer leer tus crónicas y pensamientos, me encanta esa parte crítica que tienes hacia todo aquello que se observa en nuestros territorios y que de alguna forma lo hagas vicible ayravez de tu blog, te felicito y espero se multiplique!

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    1. Eyy gracias por este comentario tan generoso! En especial gracias por tu tiempo. Te hemos extrañado!!

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